sábado, 27 de mayo de 2017

UNA NUEVA PROYECCION TURISTICA PARA LEBU




Hace algunas semanas en el programa “Azul profundo”, conducido por el periodista Amaro Gómez Pablos, y transmitido por Mega Visión, tuvimos la grata sorpresa de encontrarnos con un recorrido desde Lebu, hasta Puerto Saavedra. Nuestra sorpresa fue doble al iniciarse la llegada a Contulmo y ver nada menos que a nuestro querido amigo y escritor Lamberto Pérez, hablando acerca del poeta y cronista español Alonso de Arcilla y Zuñiga, sobre la creencia de su extravió hace ya 500 años en esos espesos bosques y selvas formadas por coigues, robles, copihues, laureles, y una gran diversidad de helechos, que hoy en día están bajo el resguardo de la CONAF. Lamberto Pérez, ya palabra autorizada en el tema por su obra “El Mago Fiton” y por la documentada investigación que ha hecho del tema, le relata al periodista Amaro Gomèz Pablos, mientras caminan por esas imponentes selvas y bosques como alos 24 años Alonso de Ercilla y Zuñiga, perdido en esos territorios, siente que viene desde abajo, un torrentoso sonido, llama entonces Rauco, a este rio que corre allí, produciéndose la posible denominación de Arauco, por Rauco, y dando origen al nombre de toda esta provincia. Lamberto Perez relata también que es en estos bosques donde data el primer encuentro entre Alonso de Ercilla y Zuñiga y el Mago Fitòn. De contulmo se dirigen a Lebu, directamente a la caverna de Benavides, explica Lamberto Perez que el Mago Fiton y que segun la leyenda, viaja en el tiempo, provoca lluvias y terremotos y  desde su guarida “Vigilia a los vivos y esclaviza a los muertos”. Esta guarida, refugio ritual para un mago, según Alonso de Ercilla y Zuñiga podría ser justamente la Caverna de Benavides. Lamberto Perez señala un aspecto desconocido de esta, puesto que en ella habrían entradas y conexiones secretas con el inframundo, allí es donde el Mago Fiton, tal como se menciona en la primera y segunda parte de la “Araucana”, sobre todo en uno de los exordios de la segunda parte donde aparece la figura del Mago Fitòn  y su poma cristalina en la que se transparenta el mapa mundo contemporáneo. Creemos que revelar esos aspectos de la Caverna de Benavides y insertarla dentro de un contexto tan colosal como es dentro de esta obra maestra de la épica española, permite valorizar a este lugar con un sentido histórico mas universal, y eso puede abrir insospechadas proyecciones para el turismo en Lebu, y si es y ojala lo sea selo deberíamos a Lamberto Perez, y a este hermoso programa “Azul profundo” conducido por el periodista Amaro Gomez Pablos: Bien por Lebu, bien por la literatura y bien por la historia y por la proyección turística e identitaria de nuestra querida ciudad.      

 







lunes, 5 de diciembre de 2016

80 VECES NADIE 100 VECES GONZALO ROJAS





Una tarde en el emblemático restaurante “Las lanzas”, en plena Plaza Ñuñoa, El poeta Rodrigo Verdugo y el escritor Jorge Calvo idearon una forma de sumarse a las actividades que este año se realizan al cumplirse el centenario del poeta Gonzalo Rojas. De esta manera nació el homenaje: “80 veces nadie, 100 veces Gonzalo Rojas”, como una forma de demostrar como la obra y la figura de Gonzalo Rojas esta viva y multiplicada en varias generaciones de poetas chilenos. Con esta intención y con este objetivo crearon un comité organizador presidido por Rodrigo Verdugo, Jorge Calvo, e integrado por el poeta y presidente del Pen Chile, Jorge Ragal, y los cantautores Genaro Prieto y Galo Ugarte. Así comenzaron a convocar a poetas, narradores y cantautores
Y durante el mes de octubre se dio el vamos a estas actividades teniendo como punto de partida y cierre formal el Espacio Estravagario de la Fundaciòn Pablo Neruda. Cada lectura llevaba el nombre de un poema de Gonzalo Rojas. 
Las lecturas se realizaron durante tres meses, es decir octubre, noviembre y diciembre,  en diferentes espacios: Sala Estravagario de la Fundacion Pablo Neruda, Universidad de Santiago, Sociedad de Escritores de Chile, Centro Cultural Ciudadanos, Casa Michoacan de la Fundaciòn Delia Del Carril. En cada jornada intervinieron poetas, cantautores y narradores, quienes recitaron poemas propios y poemas del propio Gonzalo Rojas, de manera y en concordancia con lo propuesto por los organizadores, el homenaje “80 veces nadie, 100 veces Gonzalo Rojas” se transformo en un homenaje de la poesía chilena al poeta Gonzalo Rojas. Los poetas, narradores y cantautores convocados para participar en este homenaje fueron: Andrés Morales, Juan Enrique Piedrabuena, Pauline Le Roy, Germán Rojas, Erick Polhammer, Fernando Castro, María Eugenia Meza, Elvira Hernandez, Jorge Montealegre, Eduardo Llanos Melussa, Ricardo Wilson, Jorge Ragal, Marcelo Rioseco, Aldo Alcota, Maritza Castro, Felipe Poblete, Salvador Troncoso, Carlos Benedicto Cerdà, Gabriela Paz Morales, Alexis Donoso, Anibal Estevez, Nain Nomez, Cecilia Palma, Lila Calderòn, David Hevia, Carmen Grangier Saez, Luis Alberto Tamayo, Daniel Leblanc Poirier, Isabel Gomez, Sergio Badilla, Giovanni Astengo, Hector Monsalve, Eugenia Prado Bassi, Albertina Mansilla, Santiago Barcaza, Rene Silva Catalan, Theodoro Elssaca, Bernardo Gonzalez Koopman,  Manuel Andros, Eduardo Yàñez, Genaro Prieto y el Quinteto del Revés, María Jesús Silva, Beatriz Kettlun, Galo Ugarte, Desesperados Banda y Monstruos con juguete. El homenaje “80 veces nadie, 100 veces Gonzalo Rojas” contó con el alto auspicio de: Fundaciòn Pablo Neruda, Fundaciòn Gonzalo Rojas, Fundacion Delia Del Carril, Radio Usach, Pen Club de Chile, Signo Editorial, Programa Barco de Papel de Radio Nuevo Mundo, Sociedad de Escritores de Chile, Revista Agua Tinta, Cactus Cultural, Centro Cultural Ciudadanos.
En suma un gran homenaje al centenario del poeta nacido en Lebu, Gonzalo Rojas Pizarro que quedara sin duda como referente.





viernes, 2 de diciembre de 2016

JOSÈ BALMES UN PINTOR CLAVE DE LA PINTURA CHILENA




Ha muerto el pintor Josè Balmes, uno de los baluartes de la pintura chilena, tal como lo demuestra su trayectoria y aporte a la cultura nacional. La primera vez que supimos de la existencia de esta gran pintor chileno fue gracias al programa “Ojo con el arte” que conducía el pintor Nemeso Antunez allà en la decada de los 90 y que yo y mi hijo el poeta Rodrigo Verdugo veiamos todos los días sabados. Posteriormente, exactamente en 1992 mi hijo el poeta Rodrigo Verdugo Pizarro recibe su primer premio a los quince años de edad, el galardon consistía entre otras cosas en una reproducion de un retrato de Neruda realizada por Josè Balmes. Fechados estos recuerdos que tienen un caracter afectivo y que vinculan al pintor Josè Balmes con nuestras vidas, indagemos un poco en la biografia de este artista. Josè Balmes nace en Cataluña en 1927, allí le toca muy niño presenciar la guerra civil española. Su familiase embarca en el emblemático Winnipeg con rumbo a Chile, aquí desarrolla sus estudios tanto en el Liceo Barros Borgoño como en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile. En 1954 es becado por la Universidad de Chile para continuar sus estudios en Europa. La universidad de Hile tendría una larga vinculación con su vida ya que en esta última llegaría a tener el grado de decano de la facultad de artes en 1972 y también en ella conocería a su futura esposa la pintora Gracia Barrios. Al ver algunas de sus obras es muy presente el tema de su compromiso político, recordemos que Josè Balmes milito en el Partido Comunista, transformándose esto en la razón de su exilio en 1973. En 1986 regresa a Chile y continúa con sus gruesas brochas y rodillos pintando trazos de nuestra historia colectiva con un fuerte enfasis en lo social. Funda junto asu esposa la pintora Gracia Barrios y a Alberto Perez y Eduardo Bonnatti el grupo informalista “Signo” que desarrollaría varias exposiciones en Barcelona, Madrid y Paris, ciudad última donde Balmes ejerció como profesor universitario en La Universidad de Pais I Phanteòn Sorbonne. Tambien en 1986 ejercio como profesor de la escuela de arte de la Universidad Catolica. Durante el año 2000 fue nombrado director del Museo Salvador Allende, sobre esto último quisiera destacar y resaltar el hecho que durante el año 2009 en este museo se llevo a cabo la exposición internacional surrealista “El umbral secreto”, organizada por el Grupo Surrealista Derrame ( grupo al cual pertenece también mi hijo Rodrigo)y fue pues a Josè Balmes aquien le correspondió escribir en el catalogo y estar presente en la inauguración de esta muestra. Podemos decirque dos grandes exilios atraviesan su obra y obra, el exilio de su amada Cataluña y luego el exilio del país que lo acogió, transformándose en un motivo recurrente en sus obras. Jose Balmes obtuvo en vida los sgtes econocimientos: Premio de Honor en el Salón de Alumnos de la Escuela de Bellas Artes (1946), Segundo Premio Honorífico a extranjeros del Salón Oficial de Santiago (1948), Primer Premio del Salón Oficial, Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago (1951), Premio de Honor del Salón Oficial de Santiago (1958), Premio en la II Bienal de México (1960), Mención de Honor en la II Bienal de París consagrada a artistas jóvenes (1961), Primer Premio, Mención Pintura, concurso CRAV de Valparaíso (1963), Premio Especial, concurso Esso (1964), Primer Premio, Mención Dibujo, Bienal Americana de Arte de Cali, Colombia (1971), Primer Premio de Grabado, Exposición Internacional Intergraphic de Berlín, Alemania (1977), Premio de la Crítica, Santiago (1984), Primer Premio Bienal Iberoamericana de Arte sobre papel en Buenos Aires, Argentina (1986), nombrado Profesor Emérito de la Facultad de Arquitectura y Bellas Artes de la Universidad Católica de Chile (1993), Profesor Emérito de la Universidad de Chile (1996), Orden al Mérito Docente y Cultural “Gabriela Mistral” otorgado por el Gobierno de Chile (1997), Premio Michoacán, Mención Pintura, otorgado por la Comisión Nacional de Cultura del Partido Comunista de Chile (1997), Premio Naconal de Artes, Santiago de Chile Chile (1999), Premio Altazor, Santiago de Chile (2002). Josè Balmes fallece el 28 de agosto, y sus restos descansan en el Cementerio del Totoral, muy cerca de Isla Negra donde descansa el poeta Pablo Neruda.

jueves, 30 de junio de 2016

DOS POETAS DEL SUR DE CHILE: PEDRO LASTRA Y EGOR MARDONES





En este articulo quiero referirme a dos poetas del sur de Chile, disimiles en sus temáticas y estilos, cuya lectura ha dejado huellas en la fibra subjetiva creo yo de muchos lectores.
Se trata de los poetas Pedro Lastra de Chillan y Egor Mardones de Tome. Me crié gracias a mi padre el historiador Alejandro Pizarro Soto en un medio donde siempre escuche hablar de los escritores, rodeada siempre de libros y pasando muchos días de mi infancia en las galerías de calle San Diego. Luego gracias a mi hijo el poeta Rodrigo Verdugo Pizarro empeze a conocer nombres y textos de diversos poetas chilenos. Es así como en el libro "Poesía chilena: Antología para el estudiante" de Alfonso Calderón (Pehuèn ediciones, 1988), figuraba el poeta Pedro Lastra. Mi hijo Rodrigo, me leyó el poema: “Ya hablaremos de nuestra juventud”, el que cito en extenso:    

YA HABLAREMOS DE NUESTRA JUVENTUD

Ya hablaremos de nuestra juventud,
ya hablaremos después, muertos o vivos
con tanto tiempo encima,
con años fantasmales que no fueron los nuestros
y días que vinieron del mar y regresaron
a su profunda permanencia.

Ya hablaremos de nuestra juventud
casi olvidándola,
confundiendo las noches y sus nombres,
lo que nos fue quitado, la presencia
de una turbia batalla con los sueños.

Hablaremos sentados en los parques
como veinte años antes, como treinta años antes,
indignados del mundo,
sin recordar palabra, quienes fuimos,
dónde creció el amor,
en qué vagas ciudades habitamos.

Este poema me produjo una sensacion de nostalgia y de recogimiento. Pensé en tantos seres humanos que al final de sus días se sientan en una plaza a recordad su juventud. 
Con el paso del tiempo supe de la entrañable amistad entre el poeta Pedro Lastra y mi tío el poeta Gonzalo Rojas Pizarro y también supe de la caballerosidad, amenidad y entrega incondicional a la docencia y a la difusión de la literatura chilena y latinoamericana que ha realizado este poeta chillanejo, que ojala nos acompàñe por muchos años mas. El otro poeta que me llamo la atención esto por el titulo de una de sus libros “Miramar Hotel” (inédito entonces ) es el poeta de Tome Egor Mardones. Mi hijo Rodrigo, acostumbrado a leerme los libros que compraba, me leyo el prologo que realizo Federico Schopf a la antología poética "Poesía chilena de hoy, de Parra a nuestros dias" de Erwin Diaz (Ediciones) Documentas,1990). Alli mencionaba a Egor Mardones. 
Con el paso del tiempo y ya editado “Miramar Hotel”, Egor Mardones se lo envió por correo electronico a mi hijo Rodrigo. Mi hijo Rodrigo me lo leyo. Debo decir que me maravillo la delirante composición del libro, la cita al "cuartito azul" y el desenfreno juvenil que rige a los que entran y pernoctan en las piezas de Miramar hotel, que también me traslado al aquel hotel viñamarino el hotel Miramar donde viví muchas fiestas junto a mis hermanas Berta y Silva en mi juventud junto al tema de Michell Polnaref “Love me, please love me”. Ese es el poder que tiene la poesia de trasladarte otros lugares y epòcas. Esperemos que el poeta Egor Mardones continue habitando en estas piezas de Miramar Hotel y siga recordandonos como Pedro Lastra de nuestra juventud.



viernes, 22 de abril de 2016

ALEJANDRO PIZARRO SOTO Y GONZALO ROJAS PIZARRO, UN VINCULO SANGUINEO Y TRASCENDENTE





Poco, muy poco se ha hablado del parentesco y amistad entre Alejandro Pizarro Soto y Gonzalo Rojas Pizarro, ambos primos y como ya se sabe hijos ilustres de Lebu, En efecto Gonzalo Rojas Pizarro, es hijo de Juan Antonio Rojas y Celia Pizarro, hermana de Abraham Pizarro, padre de Alejandro Pizarro Soto, fijado entonces el parentesco, ambos comparten en su niñez ese arrebato por el paisaje que desde muy temprano les toca ver, nada mas ni nada menos que el paisaje de Lebu, particularmente el sector de Boca Lebu y su mar con roquerio sub-oceánico. La contemplación desde las horas primeras de vida de ambos de este mismo paisaje fecunda un sentido de pertenencia tan hondo, que cada uno por su parte, comienza una emocionada indagacion respecto a este paradisiaco escenario donde viven su niñez, o parte de ella (como es el caso de Gonzalo Rojas). Gonzalo Rojas como poeta comienza a poner atención en lo que sucedía con el viento y con el cielo, así es como una tarde apareció aquel “relámpago”, y mas que el espectáculo mismo de luz y sonido, lo que provoco un deslumbramiento en el fue escuchar por parte de una de sus hermanas justamente aquella palabra”relámpago”. Esa sola palabra provoca en él un primer acercamiento al milagro de la palabra poética, relámpago de los cielos de lebu, en medio de sacos de carbón y el alboroto de sus hermanos, data entonces de ahí la palabra quizás mas intensa que opero en Gonzalo Rojas, la palabra relámpago como portadora de toda la torrencialidad y fulguracion sureña, lebulense diríamos. Por su parte Alejandro Pizarro empieza a interesarse por el pasado de esta tierra, buscando restos arqueologicos o sus equivalentes en solitarias expediciones a los distintos cerros de Lebu, acompañado de un palo y de su querido perro. Mención aparte merece recordar el episodio en que ve en cierta ocasión a un hombre martillar unas maderas, este hombre carecía de algunos dedos, y ante la reiterada insistencia y curiosidad del pequeño Alejandro, este hombre ya mayor accede a conversar con el y a contarle su historia, era un veterano de la guerra de1879, lo que para el niño Alejandro fue mas que un hallazgo y regalo. De esta manera comienza Alejandro Pizarro a adorar e investigar la historia de su pueblo natal, con una devocion muy pocas veces vista. Con el correr de los años se encontraban Gonzalo Rojas y Alejandro Pizarro recorriendo el roquerio de Boca Lebu, Rojas saca un papel con un poema escrito hace algunos días se trababa de uno de los poemas del libro “Contra la muerte”, concretamente ”Oscuridad hermosa” al leerlo contra el fuerte viento, el manuscrito escapa de las manos del poeta, pero es Alejandro Pizarro quien lo logra rescatar, no solo para Gonzalo Rojas sino para la historia de la poesía chilena, causando esto un gran alivio para el poeta. Debo también mencionar las innumerables ocasiones en que Gonzalo Rojas visitaba a mi padre en su departamento de calle Paris con San Francisco, en pleno centro de Santiago, casi al frente de la Biblioteca Nacional. Allí acompañados de un toca discos, y en plena terraza, bebían vasos de whisky, mientras Gonzalo Rojas relataba las anécdotas de sus primeros viajes a Europa. Tampoco se pueden olvidar las regadas e inolvidables veladas que tuvieron estos primos en casa de Alejandro en la calle Aviador Acevedo de la comuna de Conchali, veladas donde la historia y la poesía se mezclaban y que muchas veces incluía a otros comensales como el poeta Ronnie Muñoz, etc.

Gonzalo Rojas en su poema materia de testamento, del libro homónimo incluye en una de las estrofas una mención al padre de Alejandro Pizarro, Don Abraham Pizarro. Cito: “Al asma de Abraham Pizarro, aunque no se me entienda un tren de humo”.

De esta manera se sella y confirma el pasado del poeta y su reiteración genealógica con la familia Pizarro y con Lebu. Otro hecho importante se dio con motivo de la segunda edición del libro “Lebu de la leufumapu a su centenario” allí aparece un juicio crítico de Gonzalo Rojas sobre la obra de Alejandro Pizarro, el cual cito:

“Como escritor chileno, reconozco en él no soló la erudición y la fidelidad, sino la plasmaciòn de admirable registro. No es frecuente la fluidez y la vivacidad literaria en dialogo con el rigor”.

Estos hechos que he mencionado son para aportar e enriquecer la biografía de estos dos primos e hijos ilustres de Lebu, Gonzalo Rojas Pizarro y Alejandro Pizarro Soto para qué nosotros como lectores sepamos mas de sus vidas y como cada uno en su área logran insertar a Lebu dentro por una parte del panorama mas exigente de la poesía hispano americana y por otro lado en la historiografia nacional Al convertir a Lebu en un pueblo con historia escrita, como pocos pueblos la tienen.



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viernes, 12 de febrero de 2016

HOMENAJE AL POETA GONZALO ROJAS PIZARRO EN SU CENTENARIO



El 20 de diciembre del presente año, se conmemora el centenario del poeta Gonzalo Rojas Pizarro.
Esta crónica quiere ser de alguna manera un viaje hacia los orígenes del poeta en su Lebu Natal. Un poco de historia: Hacia1902 Josè Abraham Pizarro terminaba sus estudios superiores en la ciudad de La Serena. Buscando una oportunidad de trabajo postula a una importante fundiciòn cuprífera en Tamaya, (pequeño pueblo ubicado entre Coquimbo y La Serena) propiedad de los señores Errazuriz, (quienes eran dueños también de los nuevos frentes carboníferos que se abrían en Lebu), y no encontrando ninguna vacante, le sugieren estos ùltimos ir a Lebu donde de inmediato se emplea como contador general de la naciente Compañía Carbonifera de Lebu. Es asi como Josè Abraham Pizarro y sus jóvenes hermanos: Josè Ramon, Paula, Domitila y Celia (la menor de sus hermanas) abandonan Ovalle, embarcándose en el puerto de Coquimbo; el destino seria Lebu.
Hacia 1903 el joven Juan Antonio Rojas Villalon atraído por la buena fama que estaban teniendo las faenas mineras en el puerto de Lebu, decide dejar Ovalle. El destino seria el mismo: Lebu
La apertura de nuevos frentes carboníferos en el sector de MIllaneco permitió que el joven minero Juan Antonio Rojas Villalon se incorporara rápidamente a las cuadrillas de trabajadores. En Lebu se reencontraria providencialmente con Celia Pizarro, cuya amistad se había iniciado en Ovalle. La plaza de Lebu con sus aromáticas lilas y sus frondosos arcos de rosales, su fuente de agua que por aquel entonces se encontraba al centro de la plaza (donada por Benjamin Vicuña Mackenna), fue el escenario de este corto romance, que culminaria en matrimonio durante 1904. De este matrimonio nacen 8 hijos, falleciendo en forma prematura las dos primeras hijas. Luego vinieron: Maria Elisa, Rebeca, Berta, Jacinto, Gonzalo Mario, y el menor de todos ellos Juan Antonio Rojas Pizarro.
Las dos hermanitas prematuramente fallecidas nacen en Millaneco. Las tres hermanas que siguen nacen en el cerro la Cruz y por último los tres últimos hermanos nacen en la conocida casa de madera de calle Saavedra, aquella que Gonzalo Rojas Pizarro inmortalizo en uno de sus mas conocidos y hermosos poemas: “Carbon”. “Esta es la casa de roble que tu mismo construiste”, rememora el poeta.
En esta casa el poeta, absorbe en silencio la innumerable belleza del mágico Lebu, la que fue almacenando en su privilegiada memoria infantil, para luego dejarla convertida en palabra que voló por el mundo llevando a Lebu a todas las latitudes, porque la poesía de Gonzalo Rojas es torrencial, torrencial como la lluvia que tanto amó en su niñez, torrencial como la lluvia que una noche cubría a su padre Juan Antonio rojas y a su caballo en la puerta de la casa. En 1921 muere su padre Juan Antonio Rojas Villalon. Celia debe abandonar la casa de calle Saavedra. Desde ese año y hasta1925, Celia Pizarro vive con sus seis hijos al amparo y protección de su hermano mayor Josè Abraham Pizarro y su cuñada Blanca Hortensia Soto, mis abuelos paternos. En ese periodo, concretamente marzo de 1923 nace mi padre José Alejandro Pizarro Soto. Este ultimo periodo de Gonzalo Rojas y sus hermanos en la casa de Boca Lebu
Fue de grandes afectos y lazos familiares que de alguna forma compensaron la perdida de su padre. que no fue asimilada totalmente por el pequeño Gonzalo, en efecto cuando nació mi padre Alejandro Pizarro en 1923, recibió una serie de regalos, entre ellos un potro colorado, que finalmente termina siendo del niño Gonzalo Rojas. Tardes enteras lo contemplaba en el patio trasero de la casa que con lindaba con el cerro, también lo llevaba a pastar por todos los potreros de Boca Lebu. Menciono este episodio del potro colorado porque según testimonio del propio poeta el siente por primera vez la perdida del padre cuando este potro colorado una noche de gran tormenta y temporal de viento y lluvia, se asusta ante la caída de unos arboles y corre hasta desaparecer. Nunca más lo encontrarían
En 1925 Gonzalo Rojas junto a su madre, su tia Domitila (quien nunca se caso) y a sus hermanos emigran a Concepción. Alli Celia Pizarro abrió una pensión de estudiantes lo que permitió solventar los gastos de crianza y educación de sus seis hijos. Domitila Pizarro, hermana mayor de Celia, soltera y querendona estuvo hasta su muerte con sus sobrinos, los trajo al mundo, ayudando en el parto de cada uno de ellos Domitila Pizarro permanece con Celia hasta que esta última fallece de Cancer en 1940.
Esta evocaciòn de Gonzalo Rojas y su niñez en Lebu, que he querido plasmar en esta crónica  aportando algunos antecedentes familiares, como ya dije es un homenaje al poeta en su centenario, un homenaje al niño que escribió con un relámpago sobre el rio que brilla veloz como un cuchillo, Lebu por siempre perpetuado en la obra de Gonzalo Rojas Feliz centenario Gonzalo Rojas Pizarro.







































jueves, 14 de enero de 2016

HOMENAJE AL PINTOR JORGE LOZANO OBREQUE













La reciente partida del pintor Jorge Lozano Obreque, acaecida el pasado 3 de enero a la edad de 80 años, me remonta necesariamente a ese Lebu que conoci en mi niñez, a las conversaciones de mi padre con sus amigos más entrañables, al sonido del tren aproximándose, al sonido de platos en el mercado, al aroma del carbòn emanando desde Boca Lebu.
En rigor el nombre de Jorge Lozano esta ligado a tantos recuerdos, e impresiones de ese Lebu inolvidable. En efecto Jorge Lozano, nace en Lebu. Sus padres: Rosario Obreque Fernandez y Jose Maria Lozano Rocha. Tiene seis hermanos: Lucrecia, Isolina, Eliana, Hugo, Rosita.Su madre desde el fundo de Quiapo mantuvo una estrecha relación con Hortensia Soto Figueroa, de modo que las familias Lozano y Pizarro (fuera de ser dos de las familias màs representativas y tradicionales de Lebu) tuvieron desde siermpre gran cercanía. Sus primeras obras (durante el periodo escolar) fueron carboncillos donde retrataba a personajes de la historia, posteriormente cursa estudios en la Escuela normal de Victoria y de Traiguen, egresando como profesor normalista. Contrae nupcias con Edith Gonzalèz, naciendo de esa unión sus tres hijos: Jorge, Mauricio y Claudio Lozano.
La pasión por la pintura continuò hasta convertirse con el tiempo en el artista visual màs importante en la historia de Lebu, y que junto a otros ilustres como Jose Alejandro Pizarro, Gabriela Pizarro, Gonzalo Rojas, Rigoberto Iglesias, contribuyo con su obra pictórica a enriquecer culturalmente a esta ciudad. Al apreciar sus cuadros se denota la  herencia pictórica de maestros como Alberto Valenzuela Llanos, Juan Francisco Gonzalez, Pedro Lira, etc. Su devoción por el paisaje y el retrato lo llevo a inscribirse de forma natural en la corriente naturalista y a entregar durante toda su vida en forma silenciosa y modesta una obra importante que traspaso las fronteras de su ciudad natal tal como lo demuestran las exposiciones que enumero a continuacion: Hotel Sheraton, Santiago, Casino Municipal, Viña del Mar, Club social, Parral, Club social, Arauco, Club social, Cañete, Salón municipal, Lebu, Municipalidad, Olmué, Instituto chileno-francés, Santiago, Instituto cultural de Ñuñoa, Santiago, Galería universitaria, Concepción, Miami beach, Florida, EE.UU, Coconut Grove, Florida, EE.UU, Club de la República, Santiago. Pacientemente creaba durante días enteros en su casa taller de calle Escanilla en la nostálgica comuna de independencia, de Santiago. Una de sus ultimas exposiciones individuales se llevò acabo en el Centro de la cultura y las artes Walter Ramirez, donde personalmente explico las técnicas, motivaciones y contenidos de sus obras en la forma calida, modesta y amena que siempre lo caracterizò. Cabe destacar también su participación en 2013 como jurado en el II concurso de artesania local. Como muestra de la importancia y del lugar del pintor Jorge Lozano en la historia local de Lebu, se le encargo la serie de retratos de los hijos ilustres de de Lebu, Jose Alejandro Pizarro, Gabriela Pizarro y Gonzalo Rojas, además del retrato del ex alcalde de Lebu Walter Ramirez., que se encuentran todos en el salón de honor de la ilustre Municipalidad de Lebu. Lebu en atención a su magnifico aporte a las plástica local y nacional lo designa hijo ilustre. He querido en esta crónica rendir un homenaje al pintor Jorge Lozano Obreque, por todo lo que nos entrego, por su pasión por la pintura, y por su gran calidad como ser humano, Lebu te recibe, te recuerda, y perpetua tu invaluable legado, no has colgado
tus pinceles, al contrario desde ahora retrataras el paisaje de Lebu en forma infinita, Jorge Lozano ahora eres una estrella màs en el sur.