domingo, 20 de noviembre de 2011

88 AÑOS DE LA PRIMERA TRANSMISIÒN RADIAL EN CHILE


He querido traer a esta crónica el recuerdo de una parte de la memoria histórica que da cuenta de la primera transmisión radial en Chile. Este asombroso acontecimiento ocurre un sábado 19 de agosto de 1922, cuando un cercano carrillon señalaba con su campanada, las 21: 30 hrs. Hasta el Hall central del Diario "El mercurio" de Santiago, llegaban unas docientas personas para presenciar este acontecimiento. Cursaron la invitacion sus creadores, Arturo Salazar, profesor de la Facultad de física de la Universidad de Chile (y además amigo personal de Thomas Alva Edison) y su ayudante, el joven estudiante de agronomía Enrique Sazie. Los acordes de la famosa marcha de los aliados, daba con sus notas la partida a este magno acontecimiento que tuvo en aquella oportunidad un alcance de 100 kilómetros a la redonda, llegando sus ondas hasta el puerto de Valparaiso. Han pasado 88 años desde aquel histórico momento en que nace esta gran amiga y fiel compañera "La Radio".
Esta primera transmisión en Chile, se efectúa solo con dos años de diferencia de la primera transmisión radial en el mundo realizada en EEUU en 1920. Podemos decir entonces que nuestro país es pionero en este campo, pues a EEUU, le siguen Chile y Argentina. La radiotelefonía nacional tuvo su "época de oro" entre los años 40 y 60, periodo en que se crean programas de extraordinario nivel cultural que permiten a los oyentes mejorar en forma asombrosa sus conocimientos. Ya en la década del 40 se había puesto de moda el lema "Gobernar es educar" que correspondió a una iniciativa del gobierno de Pedro Aguirre Cerda, (quien también hizo una visita histórica a Lebu), durante cuyo mandato, mediante un decreto, se obligo a la radio a impartir una hora diaria de programas educativos.
Recuerdo unos años mas tarde programas como "Adiós al séptimo de linea", creación original de Jorge Inostroza, que cautivo con esos asombrosos episodios, que nos parecían tan reales, acaparando la atención de toda la familia, junto al receptor de radio. Tal vez usted tuvo o se acuerda de esa radio Telefunken con ojo mágico, que irradiaba desde sus tubos encendidos el suave calorcito que nos encantaba y que hacia tan especial estos momentos junto a ella. Así era la magia de la radio. El escenario lo creábamos nosotros, despertando y echando a correr todo nuestro universo imaginario. Recuerdo como muchos nos reuníamos con este fin en torno al receptor, lo que permitia una vida familiar mas unida. Para mi la radio sera siempre un verdadero milagro. Aquellos eran los tiempos de los grandes radio teatros. Los habían, románticos, históricos y de suspenso, como fue otro gran hito de la radiotelefonía: "El Siniestro Doctor Mortis", creación original de Juan Marino, que inspirado en el actor Boris Karloff, comenzo a escribir en la ciudad de Punta Arenas. Como olvidar aquella terrorífica carcajada que lanzaba cada medianoche para anunciar el titulo del respectivo cuento. Inolvidable resulta el solo mencionarlo. Estos elencos de actores de radio teatros también llevaron a la radio las grandes obras de la literatura universal, y se producía un gran fenómeno que muchas veces se comento, que la gente entendía mas escuchando estas obras por radio que viéndolas posteriormente en el cine. No hay que olvidar que los escritores estuvieron presentes en todo este trabajo realizado por las compasáis de teatro. El registro de la desaparecida e inolvidable Radio Minería, deja grandes programas imborrables para la memoria de los chilenos, como los ya citados de radio teatro. Cuanta nostalgia nos trae recordar "El Correo de Minería", o tal vez el personal estilo del desaparecido periodista Luis Hernandez Parker, que marco toda una época. El fenómeno "Discomania", programa creado y conducido por el ya desaparecido señor del micrófono Don Raúl Matas, que dejo todo un legado que felizmente podemos aun encontrar en el estilo de algunas radios. Programas que dejaron muy en alto nuestra historia radial. Hoy los añoramos porque influyeron en el desarrollo de múltiples valores de nuestra sociedad. Felizmente todavía existe esta pasión por la "Radio". En este pasado mes de agosto en que la historia recuerda su primera e histórica transmisión, quiero hacer un reconocimiento a esta sacrificada y valiente misión, y destacar dos radios locales: "Proyección" y "La Ciudad", radios que dejan al descubierto el compromiso y el amor al micrófono especialmente en las horas dificiles que ya todos conocemos.
Dentro de esta familia radial, es relevante la presencia de un gran radiomano de la provincia. Me refiero al comunicador social Ovidio Vega, hombre de gran prosapia, quien en sus primeros pasos en el mundo radial en la década del 50, como corresponsal de la radio "Almirante Latorre", de Talcahuano, y que hoy, como Director y Propietario de la "Radio Antares", de Los Álamos, ha sabido llevar la linea de la vieja vanguardia de la radiotelefonia chilena. La "Radio Antares", va dirigida al rescate del patrimonio radial. Celebro la cuidada y selecta programacion y muy especialmente el empeño de capturar nuevamente los desaparecidos radioteatros y la importancia de estos, tema digno de investigar. La "Radio Antares", aparece al mundo radial en junio de 1997, y se funda en los principios de formar, entretener y acompañar.

Publicado en la Revista Cultural "El Bote", n 72, Septiembre, 2010, Lebu.

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